El atributo ALT de una imagen es de esas cosas que parecen un detalle menor y que, sumadas en un catálogo de cientos de productos, marcan una diferencia real en tráfico. Google no «ve» una foto de producto igual que un cliente — necesita el texto alternativo para entender qué muestra, y ese texto es también lo que permite que tu producto aparezca en Google Imágenes, una fuente de tráfico que muchas tiendas dejan completamente sobre la mesa.
Qué es el ALT y para qué sirve realmente
El texto alternativo es una descripción escrita que se asocia a cada imagen en el código de la página. Tiene tres funciones distintas, y conviene tenerlas todas en mente: accesibilidad (los lectores de pantalla lo leen en voz alta para personas con discapacidad visual), SEO (es una de las señales que usa Google para entender e indexar la imagen) y respaldo (si la imagen no carga por cualquier motivo, el texto ocupa su lugar).
El error más común: alt genérico o vacío
En catálogos grandes es habitual encontrar imágenes con alt copiado del nombre de archivo tal cual (algo como «IMG_2847» o «producto-1-scaled»), o directamente sin alt alguno. Esto es una oportunidad perdida en cada ficha de producto: ni ayuda a la accesibilidad, ni aporta nada a Google, ni describe realmente lo que se ve.
Cómo escribir un buen ALT para ecommerce
La regla general es describir la imagen como se la describirías a alguien que no puede verla, incluyendo de forma natural las características que importan para la búsqueda: qué es el producto, marca si es relevante, color, material o característica distintiva. Nada de listas de palabras clave sin sentido — Google penaliza el «keyword stuffing» en alt text igual que en cualquier otro contenido, y para el usuario de lector de pantalla resulta directamente inútil.
Un ejemplo de mal alt: «zapatillas zapatillas deporte comprar baratas online». Un ejemplo de buen alt: «zapatillas de running azules con suela blanca, vista lateral».
Casos concretos de un catálogo de ecommerce
La imagen principal de un producto debería describir el producto completo con su característica más relevante para la búsqueda. Las imágenes secundarias (detalle, otro ángulo, en uso) pueden y deben tener alt distintos entre sí, describiendo justo lo que aporta esa imagen en concreto — repetir el mismo alt en las cinco fotos de una ficha es una ocasión perdida. Las imágenes puramente decorativas (iconos, separadores visuales) no necesitan alt descriptivo; un alt vacío (alt=»») es correcto ahí, porque le indica a los lectores de pantalla que pueden saltársela sin perder información.
Cómo abordarlo cuando ya tienes cientos de productos
Reescribir el alt de un catálogo entero a mano no es realista para la mayoría de negocios. El enfoque que solemos recomendar es por fases: empezar por los productos que más tráfico o más margen generan, definir una plantilla de estructura reutilizable (tipo de producto + característica distintiva + color/material) que se pueda aplicar de forma semi-automática al grueso del catálogo, y reservar la redacción manual y cuidada para las fichas estrella.
Cómo comprobar dónde estás ahora
Antes de ponerte a corregir, conviene medir. Google Search Console no da un listado directo de alt faltantes, pero herramientas de rastreo como Screaming Frog sí exportan exactamente qué imágenes de tu tienda no tienen alt o lo tienen vacío — es el primer paso antes de decidir por dónde empezar.
El resultado a medio plazo
Optimizar el alt de un catálogo entero no da resultados de la noche a la mañana, pero es de las tareas de SEO con mejor relación esfuerzo-beneficio que existen: no requiere cambios técnicos complejos, mejora la accesibilidad real de la tienda, y abre una vía de tráfico — Google Imágenes — que muchas tiendas competidoras siguen sin trabajar. Si quieres que revisemos el estado actual de las imágenes de tu catálogo dentro de una auditoría más amplia, es parte de lo que cubrimos en nuestro servicio de tiendas online.